La ferocidad de estos desastres es tan notable como el momento en el que ocurren, justo antes de las conversaciones globales en Glasgow para tratar de llegar a un acuerdo sobre la lucha contra el cambio climático. Hasta ahora, el mundo tiene un pobre historial de cooperación y este mes surgieron nuevas tensiones diplomáticas.

Entre las principales economías, la Comisión Europea presentó la semana pasada el plan de acción más ambicioso para el cambio. Propuso leyes para prohibir la venta de automóviles a gasolina y diésel para 2035, exigir que la mayoría de las industrias paguen por las emisiones que producen y, lo que es más significativo, imponer un impuesto a las importaciones de países con políticas climáticas menos estrictas.

Pero se espera que esas propuestas se encuentren con rotundas objeciones tanto dentro de Europa como en otros países cuyas empresas podrían verse amenazadas por la propuesta de un impuesto fronterizo al carbono, lo que podría complicar aún más las perspectivas de cooperación global en Glasgow.

Los acontecimientos de este verano se producen después de décadas de indiferencia ante la ciencia. Los modelos climáticos han advertido sobre el desastroso impacto del aumento de las temperaturas. En 2018, una exhaustiva evaluación científica advirtió que, si no se evita que la temperatura media global se eleve más de 1,5 grados Celsius, en comparación con el inicio de la era industrial, se podrían producir resultados catastróficos, desde la inundación de ciudades costeras hasta la pérdida de cosechas en varias partes del mundo.

El informe ofreció a los líderes mundiales un camino práctico, aunque estrecho, para salir del caos. Se requería que el mundo en su conjunto redujera a la mitad las emisiones para 2030. Sin embargo, desde entonces, las emisiones globales han seguido aumentando, tanto que la temperatura promedio global ha aumentado en más de 1 grado Celsius desde 1880, lo que estrecha la ruta para mantener el aumento por debajo del umbral de 1,5 grados Celsius.

A medida que aumenta la temperatura media, se ha incrementado la frecuencia e intensidad de los fenómenos meteorológicos extremos en general. En los últimos años, los avances científicos han señalado el grado en que el cambio climático es responsable de eventos específicos.



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Abhi
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